14 oct 2008

La Historia Cruenta Del Cruel Salmón Con Una Flor

Alzó los ojos y los enchastró de cielo. El día estaba aclarando y los pajaritos cantaban. La primavera había traído ya, las mariposas de colores opacos, opacos como tu cara amada mía. El salmón rosado salió a la calle decidido a morir. Esperó sentado en la vereda y cuando pasó el primer auto se tiró de cabeza. Pobre roedor, era un buen muchacho.

1 comentario:

Anónimo dijo...

son geniales tus obres. i like it too much